Tras el fallecimiento de Francisco Fernández el 12 de noviembre de 2022, su familia realizó una importante donación de su obra a la Universidad de Granada, que la custodia integrada en la Colección de Arte Contemporáneo, de cuya fundación fue el fotógrafo en buena parte responsable.
Retrato sedente de Rafael Moneo en blanco y negro, realizado en el carmen de la Fundación Rodríguez Acosta de Granada. El arquitecto, referente en la intervención de edificios históricos, aparece fotografiado en un contexto que apoya su personalidad y lo define.
La mirada de Francisco Fernández se expande desde el retrato hacia la arquitectura vernácula, donde el protagonista se sienta y desde donde mira a la cámara con la tranquilidad y sinceridad con la que puede dirigirse a alguien a quien conoce. Relajado, Moneo esboza una sonrisa en un instante de conversación con el fotógrafo, que vuelve a utilizar la línea como principal elemento compositivo de la imagen. En esta ocasión no serán solo verticales y horizontales, sino que juega con el recodo o la imagen zigzagueante de la escalera, apoyada por la posición del arquitecto, sentado sobre uno de los escalones, generando una nueva línea quebrada.
Las texturas de la pared son claves en el retrato, configurando un fondo que el espectador casi puede oler desde el otro lado del objetivo. Las manchas, las expresivas sombras, la imagen del paso del tiempo, contrastan con la pulcritud y simplicidad en la vestimenta del protagonista, cuyas líneas limpias, minimalistas y de extrema sobriedad se refuerzan en la brillante blancura del sombrero, sujeto sobre la rodilla izquierda.
La fotografía de Francisco Fernández permite, en la madurez del fotógrafo, conocer el universo cultural de la España de su época. Artistas, escritores, historiadores, arquitectos... todos ellos retratados en contextos donde la arquitectura apoya o matiza al personaje, facilitando a quien mira la fotografía el conocimiento de un período extraordinariamente rico también en la cultura de Granada.