Tras el descubrimiento del Nuevo Mundo en Europa hay un auge de los viajes y esto lleva a un gran interés por la geografía, el conocimiento de nuevas ciudades y de su cultura. Como consecuencia de este interés junto al desarrollo de la imprenta se produce una importante oferta de libros y grabados en los que quedan plasmados estos temas.
Así surge Civitates Orbis Terrarum cuyo principal impulsor fue Georg Braun (1541-1622), canónigo de la Catedral de Colonia, junto a Franz Hogenberg y Joris Hoefnagel como dibujantes y grabadores. Constaba de seis volúmenes con grandes planos en perspectiva caballera y perspectiva horizontal de las ciudades, acompañados de la descripción de la ciudad, de su heráldica y de personajes con la indumentaria típica de la zona. Su primera edición fue en 1572, a partir de aquí hubo distintas ediciones en las que se fue ampliando y modificando (1575, 1581, 1588, 1598 y 1617) además de diversas reimpresiones.
Se consideró el primer atlas mundial de ciudades y el complemento del Theatrum Orbis Terrarum de A. Ortelio. Fue importante por ser la primera vez que se une imagen, historia, costumbres y la moda de la época a la cartografía.
Grabado calcográfico coloreado a mano con acuarela en el que se representa la ciudad de Granada. En primer término se ven varios personajes sobre un paisaje montañoso y al fondo la ciudad ante la representación de Sierra Nevada.
En el lado izquierdo una cartela con leyenda de los principales edificios numerados para identificarlos en la representación de la ciudad.