La pieza se articula sobre una base cúbica de mármol negro veteado en tonos blancos, que aporta solidez geométrica y sirve de soporte neutro para elevar la escultura principal mediante un discreto punto de anclaje. Esta escultura aporta gran verticalidad al conjunto recordando, de manera muy contemporánea, reminiscencias precolombinas en su forma y el sol grabado en la cara frontal. De este modo, la escultura fusiona la abstracción formal moderna con la memoria arqueológica peruana, concibiendo el trofeo como un símbolo de distinción y transmisión cultural.
En la cara frontal de esta peana se sitúa una placa metálica grabada que acredita el carácter honorífico y la procedencia institucional del galardón: PREMIO // INSTITUTO NACIONAL DE CULTURA // A DON // FEDERICO MAYOR ZARAGOZA // DIRECTOR GENERAL DE LA UNESCO // PERÚ - 1994