Galardón del Seminario Gallego de Educación para la Paz, a Federico Mayor Zaragoza en 2001. Se trata de una escultura de soporte irregular de aspecto rocoso y rugoso que simulan una corteza natural o relieve terrestre. La parte superior está formada por una pieza metálica pulida de diseño circular que integra la silueta de una paloma de la paz y que porta una rama de olivo con hojas de tono cobrizo que contrastan con el dorado del resto.