Este retrato representa al arzobispo de Las Charcas (actual Bolivia), Cristóbal de Castilla y Zamora. Sentado en un sillón de madera tapizado en terciopelo rojo y girado hacia su derecha, mira fijamente al espectador. Viste una sotana blanca y, sobre ella, una capelina violeta con capucha. Lleva la cabeza descubierta. La mitra, símbolo de su cargo, se encuentra sobre un escritorio cubierto con un mantel de terciopelo rojo a la izquierda de la composición. También lleva varios accesorios, como una cruz, que asoma ligeramente bajo su capelina, y un anillo en el dedo índice de la mano derecha. En la mano izquierda sostiene lo que parece un papel con unas iniciales escritas en el borde superior. La escena se enmarca en un interior sobrio dominado por un pesado cortinaje oscuro al fondo, en cuya esquina superior derecha se dispone el escudo heráldico en cuyo primer campo vemos un castillo de oro sobre campo de gules y el segundo campo un león rampante de gules sobre plata con banda engolada de dragantes. Lleva corona real y sobresalen 3 puntas de cruz flordelisada en sable y plata.
La obra concluye en su margen inferior con una cartela rectangular que contiene una inscripción identificativa:
"El Ill.mo Señor D. Chriftobal de Caftilla, y Zamora, natural de Lucena; del Confejo de fuMa- // geftad: Arzobifpo de las Charcas: Collegial Benefactór de efta Santa Caffa."