Este retrato del artista Pedro Ramos, que data de la década de 1870, representa al conde de Santa Ana, Antonio de Mora y Castillejo. Este aparece de medio cuerpo, de pie y ligeramente girado hacia su derecha. Viste un traje oficial azul, con puños rojos y dorados, ribetes dorados y guantes de seda beige. Una bufanda de seda blanca y amarilla, así como una medalla de honor y una espada en su vaina, justifican su estatus. Su mano derecha, sin guante, sostiene su sombrero negro y dentado. Mira al espectador. Se encuentra en un interior decorado con elegancia. De hecho, detrás de él, se divisa una cortina de terciopelo verde que oculta parcialmente un cuadro colgado en la pared. La mirada se ve atraída por una columna toscana, situada en el tercer plano de la obra, y por un paisaje exterior natural.