Este retrato, obra de un artista español anónimo, representa al arzobispo de Granada, también obispo de Albarracín y Teruel. Este último, mirándonos, está sentado en un sillón de madera tallada y terciopelo rojo, orientado hacia la derecha del modelo. Lo vemos desde la cabeza hasta las rodillas. Lleva una sencilla barreta gris, un roquete blanco y una mozeta gris cerrada con una insignia dorada en forma de estrella. La mozeta cubre una sotana también gris con botones y ribetes rojos. Su cabello castaño está recogido. Alrededor de su cuello hay una cruz de oro. Pegada a su silla, hay una mesa cubierta con un mantel verde sobre la que ponen dos libros. En su mano derecha, por último, sostiene una carta o un paño blanco doblado. Detrás de él hay una cortina con flecos de terciopelo verde y un escudo que nos recuerda su rango en la sociedad.