Este retrato, realizado por un artista español anónimo, representa a Benito Puente Márquez, presidente de la Cancillería de Granada y director de la Real Sociedad Económica entre 1792 y 1794. Este último aparece representado en segundo plano, sentado con aire despreocupado detrás de un escritorio. Viste un traje negro, propio de sus cargos, con una estola blanca y amarilla de la que cuelgan varias insignias en forma de estrella. Nos mira mientras señala con el dedo índice de su mano izquierda la página de un libro abierto sobre su escritorio. La estancia carece de aberturas. Solo una luz artificial situada en el tercer plano de la obra, detrás de la silla del presidente, ilumina la escena. En la parte inferior del cuadro figuran el nombre del protagonista y sus cargos.