Este retrato, realizado por José González Bande en 1859, representa a Antonio Díaz del Moral. Este, visible desde la cabeza hasta las rodillas, está sentado en una silla de madera tallada y terciopelo rojo. Mira directamente al espectador. Viste un traje marrón sencillo con chaqueta beige (amarillenta por el barniz). Sostiene una carta en la mano derecha. En segundo plano, hay una mesa cubierta por un mantel rojo (de color rosado debido al barniz) sobre la que se encuentra un juego de escritorio plateado. También en segundo plano hay una cortina negra o azul oscuro. En tercer plano, observamos una columna toscana a la izquierda de la obra. No hay ninguna abertura hacia el exterior. El protagonista parece iluminado por una luz natural situada a su izquierda.